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8 de septiembre de 2022
🎕 Natividad de la Santísima Virgen María🎕
La Iglesia festeja con alegría la Fiesta de la Natividad de la Bienaventurada Virgen María. Su conmemoración es realizada
todos los 8 de Septiembre.
“La celebración de hoy es para nosotros el comienzo de todas las fiestas”. El nacimiento de María Santísima trae al mundo el anuncio jubiloso de una buena nueva:
«La madre del Salvador ya está entre nosotros».
En esta fiesta el mundo católico admira a Nuestra Señora como la aurora que anuncia el Sol de justicia que disipa las tinieblas del pecado.
En ella, la Iglesia nos invita a “contemplar una niña como todas las otras, pero que al mismo tiempo es única, pues Ella es “bendita entre todas las mujeres” (Lc 1, 42), la Inmaculada “hija de Sión”, destinada a convertirse en la Madre del Mesías.”
✧ ¡Felicidades Madre!, Felicidades por Ti, por tu nacimiento.
✧ ¡Felicidades Madre!, porque ibas creciendo en el obscuro camino de la fe. Felicidades, Virgen peregrina, porque nos enseñas la ruta de la santidad.
✧ ¡Felicidades Madre! porque un día, un mes, en un lugar, de unos padres... naciste como cualquiera de nosotras y sin embargo de Ti nacería el Salvador del mundo unos años después.
✧ ¡Felicidades Madre!, porque todos felicitarán "a la amada, la paloma única, la perfecta".
✧ ¡Felicidades Madre!, porque eres la cima, la altura donde reside la divinidad.
✧ ¡Felicidades Madre!, porque eres la "Tierra de delicias" como te llama Malaquiás.
✧ ¡Felicidades Madre!, porque eres la Madre de Dios y mía también.
¡Feliz cumpleaños Niña María!
30 de agosto de 2022
🎕Santa Rosa de Lima🎕¿Cuándo se celebra?✞
Santa Rosa de Lima primera santa de América, es Patrona de América y las Filipinas.
Partió a la Casa del Padre con una gran fama de santidad, que hizo que el pueblo entero se abalanzara a venerar a la que se “encontró” con Santa Catalina de Siena y Santo Domingo de Guzmán.
Santa Rosa de Lima falleció un 24 de agosto de 1617, (en Perú, su tierra natal) día de la fiesta de San Bartolomé Apóstol, tal como lo había predicho.
Entonces nos preguntamos por qué en el Perú y en algunos países se celebra un 30 de agosto si
en toda la Iglesia Universal es cada 23 de agosto?
Pues no se trata de una equivocación, sino de un calendario y una costumbre.
De acuerdo al historiador José Antonio Benito, integrante de la Enciclopedia Católica, el Papa Clemente X, quien canonizó a Santa Rosa de Lima en 1671, fijó su fiesta en la Iglesia Universal para el 30 de agosto.
Se dice que no se le podía celebrar el 24 porque ya era fiesta de San Bartolomé y el 30 se acomodaba bien, ya que era el día más cercano a su muerte y no se festejaba a otro santo. No obstante, de acuerdo al historiador José Antonio Benito, tras el Concilio Vaticano II se reordenó el año litúrgico, y en 1969 se aprobó uno nuevo con el principio de que que la fiesta de los santos debía ser la fecha en que murieron, salvo que la Conferencia Episcopal de cada país vea oportuna otra fecha.
Es así que se dispuso que la fiesta de Santa Rosa de Lima fuera para la Iglesia Universal el 23 de agosto, y así aparece hasta hoy en el Vaticano, probablemente porque era el día más cercano a la fecha de su fallecimiento, y el 24 seguía siendo de San Bartolomé.
No obstante, en el Perú y en muchos otros países decidieron conservar el 30 de agosto como fiesta solemne de la primera santa de América.
Para el Perú la celebración tiene rango de fiesta litúrgica (día de precepto o de guardar) y es feriado civil y religioso.
28 de agosto de 2022
✝ San Agustín ✝
En San Agustín toda alma que busca la verdad encuentra un amigo seguro y fiable. Por eso es el patrono de "los que buscan a Dios”.
A San Agustín se le cuenta entre los Padres de la Iglesia, y forma parte también de la lista de los Doctores de la Iglesia. Fue un brillante orador, filósofo y teólogo, autor de célebres textos entre los que se encuentran las “Confesiones” y "La ciudad de Dios".
Confesiones fue el manual más común de su vida espiritual. Dicho libro ha tenido más lectores que cualquiera de las otras obras de San Agustín, comienza de esta manera:
“Grande eres Tu, Oh Señor, digno de alabanza … Tu nos has creado para Ti, Oh Señor, y nuestros corazones estarán errantes hasta que descansen en Ti”
(Confesiones, Capítulo 1).
El tema central del pensamiento de San Agustín de Hipona es la relación del alma, perdida por el pecado y salvada por la gracia divina, con Dios, relación en la que el mundo exterior no cumple otra función que la de mediador entre ambas partes.
San Agustín es actualmente uno de los treinta y tres doctores de la Iglesia.
Sirvió a la Iglesia como sacerdote y obispo.
Su fiesta se celebra cada 28 de agosto.
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27 de agosto de 2022
🕆 Santa Mónica 🕆
La vida de Santa Mónica es una de las más inspiradoras del "Libro de los Santos" de la Iglesia Universal.
Su vida se encuentra llena de sufrimientos y dificultades, pero su perseverancia en la fe y en la oración hicieron posible "el milagro" de la conversión de su hijo San Agustín, quien llegó a ser Obispo de Hipona, cuya
«transformación espiritual» costó muchas lágrimas y oraciones de su madre.
Era una mujer muy consciente de su papel social, de su papel como esposa y como madre. Lo era en modo decidido. Era una mujer capaz de dar vida, de hacer que las personas de su alrededor fueran más humanas. Lo hizo con su marido a quien finalmente conquistó, con su comportamiento, a la vida cristiana; lo hizo con sus 3 hijos. No sólo con Agustín, también con sus otros dos hijos.

Santa Mónica fue un auténtico modelo de madre entregada; que alimentó su fe con la oración y la enriqueció con sus virtudes.
Murió en Ostia el año 387 y su memoria litúrgica se celebra todos los 27 de
agosto.
"Queridas mamás: como Santa Mónica, no os desaniméis nunca; rezad incansablemente por vuestros hijos".
(S.S.Papa
Francisco)
Nancy A. Sparrow
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22 de agosto de 2022
🎕Santa María Reina🎕
La Iglesia proclama a la Santísima Virgen Reina de los ángeles, de los patriarcas, de los profetas, de los apóstoles, de los confesores, de las vírgenes, de los mártires, de todos los santos, del Santísimo Rosario, y también Reina de Misericordia, por compasión y por alcanzar el perdón de Dios para los hombres.
El pueblo cristiano, movido de un certero instinto sobrenatural, siempre reconoció la regia dignidad de la Madre del "Rey de reyes y Señor de señores".
Padre y Doctores, Papas y teólogos se hicieron eco de ese reconocimiento y la misma halla sublime expresión en los esplendores del arte y en la elocuente catequesis de la liturgia.
Al ser Madre de Dios, María fue adornada por Él con todas las gracias y títulos más nobles. Fue constituida Reina y Señora de todo lo creado, de los hombres y aún de los ángeles. Es tan Reina poderosa como Madre cariñosa, asociada como se halla en la obra redentora y a la consiguiente mediación y distribución de las gracias.
Quiere la Iglesia que oigamos la voz de María pregonando agradecida a Dios los singulares privilegios de que la colmó.
El Evangelio anuncia el Reino de Cristo, de donde fluye también el reinado universal de María.
Esta fiesta litúrgica fue instituida por Pío XII, y se celebra ahora en la octava de la Asunción, para manifestar claramente la conexión que existe entre la realeza de María y su asunción a los cielos.
La piedad del medievo fue la que comenzó en Occidente a saludar con el título de Reina a la Santísima Virgen Madre de Dios, invocándola con las palabras:
Salve, Reina caelorum; Reina caeli, laetare. Dios todopoderoso, que nos has dado como Madre y como Reina a la Madre de tu Unigénito, concédenos que, protegidos por su intercesión, alcancemos la gloria de tus hijos en el reino de los cielos. Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
15 de agosto de 2022
🎕Asunción de la Santísima Virgen🎕
La Iglesia Católica celebra el día 15 de agosto «La Asunción de la Virgen María». Recordamos que Cristo se llevó a su Madre al Cielo. El lugar de la Virgen María estaba en el Cielo, donde su Hijo la esperaba.
Y así, un día que permanece desconocido para nosotros, Jesús se la llevó consigo a la gloria celestial.
Es un Dogma de fe proclamado el 01 de noviembre de 1950 por el papa Pío XII, que afirma que la Madre de Dios fue elevada al Cielo en cuerpo y alma.
La celebración de la Asunción de María es una fiesta antigua que se celebraba en Jerusalén desde el siglo VI en honor de la Madre de Dios recordaba probablemente la consagración de una iglesia en su honor. Esta fiesta, un siglo después, se extiende a todo el Oriente bajo el nombre de Dormición de Santa María y celebra su tránsito de este mundo y Asunción de
la Santísima Virgen María al cielo.
La Virgen María es llena de gracia. La intensidad y la naturaleza de sus gracias son distintas a lo largo de su vida; una es la gracia en su Concepción, otra en la Encarnación, otra en la Asunción de María a los cielos. En esta última la Virgen María recibe la plenitud de santidad.
«Madre buena, Virgen Santísima, desde el cielo ruega por nosotros que humildemente recurrimos a Ti»
14 de agosto de 2022
✟San Maximiliano Kolbe✟El Apóstol de la Inmaculada✟
San Maximiliano Kolbe “El apóstol de la Inmaculada” como se le llama, nació en Zdusnka Wola, próximo a Lodz-Polonia, el 8 de enero de 1894.
Narran sus biógrafos que siendo un niño acostumbraba a rezar detrás de un gran armario que servía de altar a una imagen de Nuestra Señora de Chestozowa; un día su mamá lo sorprendió con los ojos encendidos y con señales de haber llorado mucho.
Le pregunta:
- “A ver Ramoncito, ¿qué te pasa? ¿Por qué lloras? ¿Estás enfermo?”.
Maximiliano no contesta
Su mamá insiste,
- “A ver, hijo mío, cuenta a tu mamá todo lo que te pasa; obedéceme”.
Responde el Santo;
- “¡Oh, mamá, por nada del mundo quisiera desobedecer, ahora que la he visto!”.
Llorando, emocionado relata a su madre lo siguiente:
- “Cuando tú, mamá me dijiste aquel día, enfadada por mis travesuras:
- Ramón, ¿qué vas a ser tú el día de mañana con esas mañas y esas diabluras?.
- “Me quedé muy apenado y me fui a preguntar a la Virgen lo que yo había de ser más tarde”.
- “Luego, en la Iglesia, se lo volví a preguntar de nuevo. Entonces, la Virgen se apareció, llevando en sus manos dos coronas, una blanca y otra roja. Me miró con amor y me dijo que cuál de las dos escogía.
La blanca significaba que yo sería siempre puro; la roja, que había de morir mártir. Sin vacilar, yo respondí a la Virgen: escojo las dos. Ella sonrió y desapareció”... Desde ese día, cuando vamos a la Iglesia, me parece que ya no voy con papá y con mamá, sino con la Virgen y San José”.
Muchas veces peregrinó al Santuario de Czestochowa. Perteneció a la Orden Franciscana. Cuando descubre lo que la Virgen desea de él manifiesta:
“Antes no sabía en cual modo luchar por ella. Y hasta pensaba en una lucha con armas verdaderas. Ahora me es claro a cual tipo de lucha la Inmaculada me predestinó”.
Kolbe se sentía y con mucha razón, un privilegiado y predestinado de la Inmaculada:
- “Yo vivo por la Inmaculada”.
- “La Inmaculada me ha elegido”.
- “Me doy cuenta de que la Inmaculada me ha elegido como su instrumento y obra a través de mí”.
- “Yo camino con la Inmaculada. ¿Qué diría la gente si supiese que viajo con un solo pulmón? Pero la Inmaculada está siempre conmigo. Ella me acompaña a cualquier parte donde vaya”.
Cuando funda su gran obra de devoción y apostolado: LA MILICIA DE LA INMACULADA, se siente muy temeroso de lo emprendido, reconoce su debilidad y sus limitaciones, pero tiene una confianza absoluta en el poder de la Inmaculada y no duda en dirigirse a Ella como a una verdadera madre:
“Mamaíta, no sé que rumbo tomará todo este asunto pero dígnate hacer de mí y de todos nosotros lo que a ti misma te agrade para la mayor gloria posible de Dios; yo soy tuyo, ¡oh mi mamaíta Inmaculada! Ya ves que soy tan miserable que camino por el borde de un precipicio, que estoy lleno de amor propio; si tú me dejas un instante de tus manos inmaculadas, primeramente caeré en los pecados más graves y después en lo profundo del infierno; sin embargo (no lo merezco de hecho), si no me abandonas y eres mi guía no caeré ciertamente y llegaré a ser santo, un gran santo”.
Sus dos grandes amores fueron la revista “El Caballero de la Inmaculada” y las ciudades marianas de Niepokalnów fundadas en Polonia y Japón. Refiriéndose a la revista, manifestó que debía “llevar a la Inmaculada a las casas para que las almas, acercándose a María reciban la gracia de la conversión”.
Respecto a Niepokalnów (que significa ciudad de la Inmaculada, o mejor, “casa, propiedad y reino de la Inmaculada”), en una breve esquela, el Padre Maximiliano Kolbe resume su obra:
- “En Niepokalnów vivimos de una voluntaria y amadísima idea fija: ¡LA INMACULADA! Por Ella vivimos y trabajamos, sufrimos y queremos morir. Deseamos con toda nuestra alma y con todos los recursos modernos que esta idea fija sea acogida por todos los corazones”.
Tan íntimamente unido se sentía a la Inmaculada que no vacilaba en decir a sus seguidores:
“Quién no ama a la Inmaculada hasta sacrificarlo todo por Ella -pobreza- hasta sacrificarse totalmente a sí mismo -obediencia-, abandone el suelo de Niepokalnów”.
En una charla que dictó el 28 de agosto de 1939, de un modo profético, anunció su martirio, que tan ardientemente deseaba:
“Sufrir, trabajar, morir como un caballero no de muerte común, sino, por ejemplo, de un balazo en la cabeza, para sellar nuestro amor a la Inmaculada, y derramar nuestra sangre hasta la última gota, a fin de acelerar la conquista del mundo para Ella”.
Maximiliano Kolbe hacia finales de 1941, estando prisionero en el campo de concentración de Auschwitz, en un acto de amor, entrega y donación sin límites, se ofrece a morir en lugar del sargento Gajowniczek. En su descenso al búnker del hambre, con una plegaria susurrante se dirige a su dulce “MAMUSÍA” (como cariñosamente la llamaba):
- “Señora mía, Reina mía, Madre mía, has mantenido tu palabra, para esta hora he nacido”.
Dos semanas después de sufrir tormentos a causa del hambre, y viendo sus captores que no moría, lo mataron con una inyección mortal el 14 de agosto de 1941.
Maximiliano Kolbe fue beatificado el 17 de octubre de1971 por el Papa Paulo VI y canonizado el 10 de octubre de 1982 por el Papa Juan Pablo II.
El lema que inspiró toda su obra fue:
“Nada para sí, todo para la Inmaculada”.
Su vida fue una constante plegaria y renuncia de sí mismo hasta alcanzar el martirio:
“Concédeme alabarte, Virgen Santa, concédeme alabarte con mi sacrificio concédeme por ti, solo por ti, vivir, trabajar, sufrir, gastarme, morir”.
A Maximiliano Kolbe también se lo llama: “El Caballero de la Inmaculada”.
11 de agosto de 2022
🎕 Santa Clara de Asís🎕
Santa Clara acostumbraba tomar los trabajos más difíciles, y servir hasta en lo mínimo a cada una. Pendiente de los detalles más pequeños y siendo testimonio de ese corazón de madre y de esa verdadera respuesta al llamado y responsabilidad que el Señor había puesto en sus manos. Para Santa Clara la pobreza era el camino en donde uno podía alcanzar más perfectamente esa unión con Cristo.
Santa Clara, a pesar de ser superiora, tenía la costumbre de servir la mesa y brindar agua a las religiosas para que lavasen sus manos, y cuidaba solícitamente de ellas. Cuentan que se levantaba todas las noches a verificar si alguna religiosa estaba destapada.
San Francisco muchas veces le envió enfermos a San Damián y Clara los sanaba con sus cuidados. Ni aun estando enferma, lo que era frecuente, omitía el trabajo manual.
Se dedicaba a bordar corporales, en la misma cama, que mandaba a las iglesias pobres de las montañas del valle.
Así como en el trabajo era ejemplo para las religiosas, lo era también en la vida de oración. Después de las completas, último oficio del día, permanecía largo rato sola, en la iglesia ante el Crucifijo que había hablado a
san Francisco. Allí rezaba el “Oficio de la Cruz”, que había compuesto San Francisco. Estas prácticas no le impedían levantarse por la mañana muy temprano, para levantar a las hermanas, encender las lámparas y tocar la campana para la misa primera.
Según la leyenda, una vez fue el papa a San Damián; santa Clara hizo preparar las mesas y poner el pan en ellas, para que el pontífice lo bendijera. El papa pidió a la santa que fuera ella quien lo hiciera, a lo que Clara se opuso rotundamente. El papa la instó por santa obediencia a que hiciera la señal de la cruz sobre los panes y los bendijera en el nombre de Dios.
Santa Clara, como verdadera hija de obediencia, bendijo muy devotamente aquellos panes con la señal de la cruz, y al instante apareció en todos los panes la señal de la cruz.
Su cama, en los inicios, eran haces de sarmiento con un tronco de madera por almohada; después la cambió en un pedazo de cuero y un áspero cojín; por orden de Francisco
y en obediencia a el se redujo a dormir después en un jergón de paja, debido a
su enfermedad.
Siempre vivió una vida austera y comía tan poco que sorprendía hasta a sus
propias hermanas. No se explicaban como podía sostener su cuerpo. Durante el
tiempo de cuaresma y en los ayunos de Adviento y de San Martín, Clara no se
alimentaba sino tres días en la semana, pasaba días sin probar bocado y los demás días los pasaba a pan y agua. Era exigente con ella misma y todo lo hacía llena de amor, regocijo y de una entrega total al amor que la consumía interiormente y su gran anhelo de vivir, servir y desear solamente a su amado Jesús.
Por su gran severidad en los ayunos, sus hermanas, preocupadas por su salud, informaron a San Francisco quien intervino con el Obispo ordenándole a comer, cuando menos diariamente, un pedazo de pan que no fuese menos de una onza y media. Para reemplazar la mortificación corporal, observó por largo tiempo la práctica de usar a raíz del cuerpo una camisa de cuero de cerdo con la parte velluda hacia dentro.
Estando una vez Clara gravemente enferma en la solemnidad de la Natividad de Cristo, fue transportada milagrosamente a la iglesia de San Francisco y así pudo asistir a todo el oficio de los maitines y de la misa de medianoche, y además pudo recibir la sagrada comunión; después fue llevada de nuevo a su cama.
Federico II mantenía una guerra contra el Papa y lanzó a los Estados Pontificios arqueros mahometanos, sobre los que no tenían ningún poder las excomuniones del Papa. En 1240, desde la cima de la fortaleza de Nocera, a corta distancia de Asís, los sarracenos cayeron sobre el valle de Espoleto y fueron a embestir el convento de San Damián. La entrada de los musulmanes en el monasterio significaba para las monjas no solo la muerte, sino probablemente la violación. Todas, asustadas, se acogieron en torno a Clara, quien se encontraba postrada en la cama debido a una gravísima enfermedad. Ella se hizo trasladar a la puerta del convento, mandó que le trajeran el cáliz de plata en el que se reservaba el Santísimo Sacramento y cayó de rodillas delante de Él, pidiendo el amparo del cielo para sí y sus hijas.
Cuenta la leyenda que del cáliz salió una voz como de un niño que le dijo: “Yo os guardaré siempre”, tras lo cual se alzó de la oración. En ese mismo instante los sarracenos levantaron el sitio del monasterio y se fueron a otra parte.
Un año más tarde, en junio de 1241, un milagro parecido, las tropas de Federico, capitaneadas por Vital de Aversa, atacaban a la ciudad de Asís y querían destruirla. Santa Clara y sus monjas oraron con fe ante el Santísimo Sacramento y los atacantes se retiraron sin saber por qué. Este acontecimiento es celebrado siempre por los asisienses como fiesta nacional.
Otra muestra de su fortaleza se manifestó en la lucha que sostuvo por años con el papa Gregorio IX a trueque de sostener la integridad del voto de pobreza. El pontífice quería convencerla que aceptara algunos bienes para el convento, como lo hacían las demás órdenes religiosas. A tal punto llegó la disputa que el Papa llegó a decirle que si ella se creía ligada por su voto, él tenía el poder y la obligación de desatárselo, a lo que ella replicó:
“Santísimo Padre, desatadme de mis pecados, mas no de la obligación de seguir a Nuestro Señor Jesucristo”.
Sólo dos días antes de morir vino a obtener Clara, de Inocencio IV y a perpetuidad, el derecho de ser y permanecer siempre pobre.
6 de agosto de 2022
✞ Transfiguración de Jesús ✞
Hoy 06 de agosto celebramos la fiesta de "La Transfiguración de Jesús", nuestro Señor mostró su gloria a tres de sus apóstoles predilectos, Pedro, Santiago y Juan en el monte Tabor,
aunque ninguno de los evangelios lo identifica con exactitud..
Mientras Jesús oraba, su cuerpo se transfiguró. Sus vestidos se volvieron más blancos que la nieve, y su rostro más resplandeciente que el sol...
Y se aparecieron Moisés y Elías y hablaban con El. Moisés fue el que recibió la Ley de Dios en el Sinaí para el pueblo de Israel. Representa a la Ley. Elías, por su parte, es el padre de los profetas. Moisés y Elías son, por tanto, los representantes de la ley y de los profetas, respectivamente, que vienen a dar testimonio de Jesús, quien es el cumplimiento de todo lo que dicen la ley y los profetas.
Ellos hablaban de la muerte de Jesús, porque hablar de la muerte de Jesús es hablar de su amor, es hablar de la salvación de todos los hombres.
Precisamente, Jesús transfigurado significa amor y salvación. Jesús se transfiguró en el monte Tabor, que se se encuentra en la Baja Galilea, a 588 metros sobre el nivel del mar.
Este acontecimiento tuvo lugar, aproximadamente, un año antes de la Pasión de Cristo.
Por eso hoy celebramos este momento milagroso en la vida de Jesús. Cuando mostró su gloria a tres de sus apóstoles. A ellos les dio este regalo, este don.
Jesús nos llena de su luz y nos invita a recibir al Espíritu Santo, para que nos ayude a actuar con fe y a creer en su palabra, ofreciéndose como un horizonte que aminore nuestros miedos y nos llene de valor para afrontar el camino de la vida.
Nos dejó un ejemplo sensible de la gloria que nos espera en el cielo.
17 de julio de 2022
✞Beatas mártires de Compiègne✞
Cada 17 de julio, la Iglesia Católica recuerda a las 16 carmelitas mártires de Compiègne, decapitadas un día después de la Virgen del Carmen en el año 1794.
Las carmelitas mártires fueron asesinadas por odio a Cristo durante la Revolución Francesa. A estas mártires se les conoce también como las
«Teresianas», en alusión a la Beata Teresa de San Agustín, priora del monasterio carmelita de Compiègne donde se establecieron en 1641.
Sin embargo, iniciada la Revolución, el convento en el que vivían las religiosas fue cerrado y sus integrantes forzadas a vivir como seglares, de acuerdo a la ley revolucionaria de 1790.
Luego obligaron a las religiosas a firmar el llamado “juramento revolucionario”, por el que se comprometían a defender los valores de la revolución: libertad, igualdad y fraternidad. Sometiéndose a dicha ley evitaron ser deportadas, pero tuvieron que disgregarse.
Fue así que las integrantes de la comunidad pasaron a residir en cuatro casas distintas, en la clandestinidad. Cuando la situación parecía haberse calmado un poco, Teresa de San Agustín, antigua priora del convento, propuso a sus hermanas retomar la disciplina de la vida conventual, aunque estuviesen exclaustradas. De ese modo, pese a vivir separadas, las monjitas retomaron la relación de obediencia con su superiora y comenzaron a comunicarse entre ellas a diario.
Pero finalmente fueron descubiertas y denunciadas por los defensores de la
Revolución en Francia, fueron detenidas, acusadas por ser "conspiradoras contra la revolución".
Registraron las casas donde se encontraban, para incautar toda prueba de vida conventual: hallaron una estampa del Sagrado Corazón, algunas cartas y escritos, que sirvieron de pretexto para acusarlas y apresar a 16 de ellas.
Los revolucionarios juntaron a las prisioneras en un solo recinto. Todas ellas se encomendaron a la Virgen del Carmen y acordaron retractarse del juramento revolucionario, y no aceptar más imposiciones que comprometieran su fe.
Cuando se solicitó que firmaran de nuevo el juramento, las carmelitas se negaron. Acto seguido, fueron acusadas de
"conspiradoras contra la revolución". Fueron trasladadas a París para ser encerradas en la prisión de la Conciergerie, que tenía la fama de ser la antesala de la guillotina.
Allí establecieron una rutina de oración conventual sin temor a ser ajusticiadas.
Durante el tiempo que estuvieron encerradas supieron dar ejemplo a los compañeros de prisión de su alegría y conformidad con la voluntad de Dios. Las monjitas, incluso, se las arreglaron para celebrar a la Virgen del Carmen el 16 de julio.
Aquel fue un día glorioso en la prisión, en el que se pudo respirar algo de serena alegría y solemnidad.
Pero a la mañana siguiente, el 17 de julio de 1794, las 16 carmelitas comparecieron ante el Tribunal Revolucionario, fueron sometidas a juicio sumario por su fidelidad a la Iglesia y por su fidelidad a los sagrados Corazones de Jesús y María
y fueron condenadas a la pena de muerte (todas las religiosas) por decapitación.
Llevadas a la guillotina, renovaron ante la superiora su profesión religiosa, y mientras
al pie de la guillotina cantaban himnos sagrados entre ellos el el canto del
«Te Deum»,
y fueron subiendo una por una a entregar la vida, como ofrenda a Cristo entregando sus cabezas al verdugo, siendo la ultima la priora teresa de san Agustín, quien las había preparado para el martirio y les repetía “El amor siempre saldrá victorioso”.
Así se cumpliría lo que cien años antes había vaticinado una carmelita de la misma comunidad de Compiègne. Aquella religiosa tuvo una visión en la que aparecían las monjas del monasterio vestidas de blanco, llevando la palma del martirio en las manos.
Las dieciséis carmelitas de Compiègne fueron beatificadas por el Papa San Pío X en 1906.
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