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14 de septiembre de 2021
✝Exaltación de la Santa Cruz✝
Todos los 14 de septiembre, la iglesia celebra La Exaltación de la Santa Cruz,
también conocida como Triunfo de la Santa Cruz, es una fiesta religiosa de la Iglesia Católica, la Iglesia Ortodoxa y otras denominaciones cristianas.
En ella se conmemora la Cruz en la que fue crucificado Jesucristo. La fecha de
esta celebración es el 14 de septiembre, ya que ese día es el aniversario de la consagración de la Iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén en el año 335.
En su historia, se establece que fue encontrada por Santa Elena en el siglo IV y
posteriormente, el emperador Heraclio la devolvió a la Ciudad Santa un 14 de
septiembre pero del año 628 luego de recuperarla de manos de los persas, que se
la habían robado de Jerusalén en el año 614 y se la habían llevado a Ctesifonte.
(El rey Cosroes II de Persia, luego que invadió y conquistó Jerusalén, se llevó la Cruz poniéndola bajo los pies de su trono como signo de su desprecio por el cristianismo).
Para ello se realizó una ceremonia en la que la Cruz fue llevada en persona por el emperador a través de la ciudad. Desde entonces, ese día quedó señalado en los calendarios litúrgicos como el de la Exaltación de la Vera Cruz (Verdadera Cruz).
Al llegar de nuevo la Santa Cruz a Jerusalén, el emperador dispuso acompañarla en solemne procesión, se vistió con todos los lujosos ornamentos reales, y al querer salir en la procesión se dio cuenta de que no era capaz de avanzar por todas las joyas que tenía encima...
Entonces el Arzobispo de Jerusalén, Zacarías, le dijo:
- "Es que todo ese lujo de vestidos que lleva, están en desacuerdo con el aspecto humilde y doloroso de Cristo, cuando iba cargando la cruz por estas calles".
Entonces el emperador se despojó de su manto de lujo y de su corona de oro, y descalzo, empezó a recorrer así las calles y pudo seguir en la piadosa procesión.
La Santa Cruz (para evitar nuevos robos) este santo madero, tan
venerado por todos, se dividió en partes y se repartió en distintos lugares. Uno fue llevado a Roma, otro a Constantinopla, un tercero se dejó en un hermoso cofre de plata en Jerusalén. Otro se partió en pequeñísimas astillas para repartirlas en diversas iglesias del mundo entero, que se llamaron "Veracruz" (verdadera cruz).
Una de estas pequeñas astillas se encuentra en el museo del Señor de Los
Milagros, en Lima.
Nosotros recordamos con mucho cariño y veneración la Santa Cruz porque en ella murió nuestro Redentor Jesucristo, y con las cinco heridas que allí padeció, pagó Cristo nuestras inmensas deudas con Dios y nos consiguió la salvación.
En este día, el color litúrgico es el rojo. En la época romana se solía celebrar este día como la fiesta del señor, y es de destacar que esta celebración sobresale porque se exponen las reliquias de la Santa Cruz, si existen en el templo, u otras cruces, y además se adornan con flores.
Anécdotas en la vida de los Santos
♰ A San Antonio Abad (año 300, fiesta el 17 de enero) le sucedió que el demonio lo atacaba con terribilísimas tentaciones y cuentan que un día, angustiado por tantos ataques, se le ocurrió hacerse la señal de la Cruz, y el demonio se alejó. En adelante cada vez que le llegaban los ataques diabólicos, el santo hacía la señal de la cruz y el enemigo huía. Y dicen que entonces empezó la costumbre de hacer la señal de la cruz para librarse de males.
♰ De una gran santa se narra que empezaron a llegarle espantosas tentaciones de tristeza. Por todo se disgustaba. Consultó con su director espiritual y este le dijo:
- "Si Usted no está enferma del cuerpo, ésta tristeza es una tentación del demonio".
Le recomendó la frase del libro del Eclesiástico en la S. Biblia: "La tristeza no produce ningún fruto bueno". Y le aconsejó:
- "Cada vez que le llegue la tristeza, haga muy devotamente la señal de la cruz".
La santa empezó a notar que con la señal de la cruz se le alejaba el espíritu de tristeza.
♰ Otro hecho de lo poderoso y sagrado de este signo se mostró cuando Nuestra Señora,
la Santísima Virgen María se le apareció por primera vez a Santa Bernardita en Lourdes (Año 1859), la niña al ver a la Virgen quiso hacerse la señal de la cruz. Pero cuando llegó con los dedos frente a la cara, se le quedó paralizada la mano. La Virgen entonces hizo Ella la señal de la cruz muy despacio desde la frente hasta el pecho, y desde el hombro izquierdo hasta el derecho. Y tan pronto como la Madre de Dios terminó de hacerse la señal de la cruz, a la niña se le soltó la mano y ya pudo hacerla ella también. Y con esto entendió que Nuestra Señora le había querido dar una lección: que es necesario santiguarnos más despacio y con más devoción.
Perlitas de Amor
♱ «Cuando hagas la señal de la Cruz, procura que esté bien hecha. No tan de prisa y contraída, que nadie la sepa interpretar. Una verdadera cruz, pausada, amplia, de la frente al pecho, del hombro izquierdo al derecho. ¿No sientes cómo te abraza por entero? ... Haz por recogerte; concentra en ella tus pensamientos y tu corazón, según la vas trazando de la frente al pecho y a los hombros, y verás que te envuelve en cuerpo y alma, de ti se apodera, te consagra y santifica.
Te preguntas: ¿Y por qué?
♱ Pues porque es signo de totalidad y signo de redención. En la Cruz nos redimió el Señor a todos, y por la Cruz santifica hasta la última fibra del ser humano.
De ahí el hacerla:
- Al comenzar la oración, para que ordene y componga nuestro interior, reduciendo a Dios pensamientos, afectos y deseos;
- Al terminarla, para que en nosotros perdure el don recibido de Dios;
- En las tentaciones, para que él nos fortalezca;
- En los peligros, para que él nos defienda; y
- En la bendición, para que, penetrando la plenitud de la vida divina en nuestra alma, fecunde cuanto hay en ella.
♱ Considera estas cosas siempre que hagas la señal de la Cruz. Signo más sagrado que éste no lo hay. Hazlo bien, pausado, amplio, con esmero. Entonces abrazará Él plenamente tu ser, cuerpo y alma, pensamiento y voluntad, sentido y sentimientos, actos y ocupaciones; y todo quedará en Él fortalecido, signado y consagrado por virtud de Cristo y en nombre de Dios uno y trino».
♱ Cuando puedas mira a la gente cuando pasa por frente a una iglesia... ¿Cómo te parece esa cruz que se hacen? ¿No es cierto que más parece un garabato que una señal de la Cruz? ¿Cómo la haremos de hoy en adelante?
♱ Como recuerdo de esta fecha de la exaltación de la Santa Cruz, hagámoslo con más devoción y más despacio nuestra señal de la Cruz.
♱ La cruz es la señal de Cristo, que es Dios. Y con Dios, ¡siempre ganamos!
“¡Ante Tu Cruz, me postro, Señor, y ante Tu Santa Resurrección, te glorifico. Que no me acostumbre a verte crucificado!”.
“O crux ave, spes unica. Hoc passionis tempore. Piis ad auge gratiam. Veniam dona reisque.”
“Salve Cruz, nuestra única esperanza. En esta época de sufrimiento concede la gracia y la misericordia a aquéllos que esperan el juicio.”
¡Viva la Santa Cruz de nuestro Señor!
¡Viva la más Santa de los Santos!
¡Viva por siempre la Vera+Cruz!.
14 de septiembre de 2020
✝Exaltación de la Santa Cruz✝
Por siglos, la cruz ha sido el símbolo radical y universal para los cristianos. El 14 de Septiembre, la Iglesia festeja el Triunfo de La Santa Cruz cuando conmemoramos la cruz en la cual Jesús fue crucificado.
El origen de este festejo se remonta hacia el año 320 en la época del emperador Constantino durante los inicios del cuarto siglo. De acuerdo a nuestra tradición,
la Emperatriz Elena de Constantinopla, madre de Constantino, (Santa Elena) descubrió la verdadera cruz,
la cruz en que murió Nuestro Señor Jesucristo. La Emperatriz y su hijo
Constantino hicieron construir en el sitio del descubrimiento la Basílica del
Santo Sepulcro, en el que guardaron la reliquia.
Años después, el rey Cosroes II de Persia, en el 614 invadió y conquistó
Jerusalén y se llevó la Cruz poniéndola bajo los pies de su trono como signo de
su desprecio por el cristianismo. Pero en el año 628 el emperador
Heraclio logró derrotarlo y recuperó la Cruz y la llevó de nuevo a Jerusalén el
14 de septiembre de ese mismo año.
Desde entonces, los cristianos hemos venerado la cruz en el aniversario de la dedicación de la basílica.
Para evitar nuevos robos, el Santo Madero fue dividido en varios pedazos y repartidos a Roma y Constantinopla, mientras que un tercero se quedó en Jerusalén en un hermoso cofre de plata. Otro se partió en pequeñas astillas para ser repartidas en diversas iglesias del mundo, las cuales fueron llamadas “Veracruz” (verdadera cruz).
La Cruz es fruto de la libertad y amor de Jesús. No era necesaria. Jesús la ha querido para mostrarnos su amor y su solidaridad con el dolor humano. Para compartir nuestro dolor y hacerlo redentor.
Santa Cruz de Jesucristo
vierte sobre mí todo bien,
aparta de mi todo mal
tened piedad sobre mi
por todos los siglos de los siglos
Amén.
14 de septiembre de 2018
✝Exaltación de la Santa Cruz✝
Cada 14 de septiembre se celebra la Exaltación de la Santa Cruz “en la que se muere para vivir; para vivir en Dios y con Dios, para vivir en la verdad, en la libertad y en el amor, para vivir eternamente”, como dijo alguna vez San Juan Pablo II.
En el siglo IV, la emperatriz Santa Elena encontró el madero en que murió Cristo Redentor. Sin embargo, en el año 614 la Cruz fue tomada de Jerusalén por los Persas como trofeo de guerra.
Más adelante, el emperador Heraclio la rescató y el madero retornó a la Ciudad Santa un 14 de septiembre de 628. Desde entonces se celebra litúrgicamente esta festividad.
Al llegar de nuevo la Santa Cruz a Jerusalén, el emperador dispuso acompañarla en solemne procesión, pero vestido con todos los lujosos ornamentos reales, y de pronto se dio cuenta de que no era capaz de avanzar.
Entonces el Arzobispo de Jerusalén, Zacarías, le dijo: “es que todo ese lujo de vestidos que lleva, están en desacuerdo con el aspecto humilde y doloroso de Cristo, cuando iba cargando la cruz por estas calles”.
El emperador se despojó de su manto de lujo y de su corona de oro, y descalzo, empezó a recorrer así las calles y pudo seguir en la piadosa procesión.
Para evitar nuevos robos, el Santo Madero fue dividido en varios pedazos y repartidos a Roma y Constantinopla, mientras que un tercero se quedó en Jerusalén en un hermoso cofre de plata. Otro se partió en pequeñas astillas para ser repartidas en diversas iglesias del mundo, las cuales fueron llamadas “Veracruz” (verdadera cruz).
En la vida de los santos se narra que San Antonio Abad, al ser atacado por terribles tentaciones del demonio, hacía la señal de la cruz y el enemigo huía. Desde ese tiempo, se dice, que se hizo costumbre el hacer la señal de la cruz para librarse de males. Otro hecho de lo poderoso y sagrado de este signo lo mostró la Santísima Virgen María, quien al aparecerse por primera vez a Santa Bernardita y al ver que la niña quiso santiguarse, nuestra Señora se persignó muy despacio para enseñarle que es necesario hacerlo calmadamente y con más devoción.
La Exaltación de la Cruz se ha de convertir en el centro de nuestra vida y de nuestra persona; debe ser la marca de nuestra fe, el motivo de nuestra presencia en el mundo, la justificación de nuestra existencia y, sobre todo, el corazón de nuestra esperanza.
Jesús mío, por la amargura que sufriste por mí en la Santa Cruz, principalmente cuando Tu Alma tan sagrada se separó de Tu Cuerpo, ten piedad de mi alma cuando se separe de este mundo.
“¡Ante Tu Cruz, me postro, Señor, y ante Tu Santa Resurrección, te glorifico. Que no me acostumbre a verte crucificado!”.
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