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30 de abril de 2011

Si tu vida pierde su brillo

Cuando la vida pierde su brillo,
cuando el tiempo deja de existir,
cuando ya no queda esperanza,
cuando no hay deseo de vivir, es hora de buscar a Dios.
Cuando las flores no te impresionan,
cuando no ves la belleza de una mariposa al volar,
cuando no oyes música en el piar de un pájaro,
cuando el arco iris no te hace pensar,
es hora de buscar a Dios.

Cuando el alborear no te habla,
cuando el rayar del día no te hace sonreír,
cuando el cantar del gallo no te anima,
cuando el calor del sol no te hace mejor sentir,
es hora de buscar a Dios.

Si te preguntas el por qué,
si buscas una explicación,
si la vida no tiene sentido,
si crees que nadie tiene razón,
es hora de buscar a Dios.

Si el embarazo de una mujer no te dice nada,
si el nacimiento de un niño no te hace llorar,
si un "papá dame un beso" no te llega al alma,
si un nieto no te hace soñar, es hora de buscar a Dios.

Si el Firmamento no te pasma, si las Estrellas no te vislumbran,
si la Luna no te mira, si el Universo no te asombra,
es hora de buscar a Dios.

nbas



La Esperanza

La esperanza no es fingir que no existen los problemas, es realmente la forma más exacta de encontrar las soluciones, que nos brinda la vida cotidiana.

Es la confianza de saber que estos no son eternos, que las heridas curarán, y las dificultades se superarán. Es tener fe, es una fuente de fortaleza y renovación absoluto de nuestro interior, la que nos guiará desde la oscuridad hacia la luz.

Cuando el amor profundo de tú vida no te quiere, cuando la llamada que esperas nunca llega, cuando no consigues el trabajo que deseas, cuando no recibes la invitación que esperabas..... el mensaje no es que no te lo mereces..... el mensaje no es que no eres importante..... el mensaje es que tú mereces algo mejor. Cada vez que sientas decepción por no recibir lo que deseas ó esperas, no lo veas como rechazo ó mala suerte.... simplemente piensa que es una tremenda oportunidad a algo mucho mejor de lo que esperabas obtener de la vida.

La vida está hecha de millones de momentos, vividos de mil maneras distintas ó diferentes. Algunos, buscamos amor, paz, armonía, comprensión, ternura. Otros sobrevivimos día a día, semana a semana, mes a mes, y de año a año. Pero no hay momentos más plenos que aquel en el cual descubrimos con alegría, que la vida , con sus constantes alegrías, y sus penas, debe ser vivida a plenitud día a día.

Aunque vivamos en una mansión de cuarenta cuartos, rodeados de riquezas y siervos los cuales nos sirven a plenitud ó en una choza humilde, ó luchemos de mes en mes para pagar el alquiler, tenemos el poder absoluto de estar totalmente satisfechos, y vivir una vida con verdadero significado.

Día a día, semana a semana, mes a mes, año a año, tenemos ese poder absoluto, gozando cada momento que nos ofrece la vida, y regocijándonos de cada sueño. Porque, cada día es nuevo y flamante, y podemos empezar de nuevo y realizar todos nuestros más anhelados sueños, en un mundo futurista.

¡CADA DÍA ES NUEVO, Y SI LO VIVIMOS PLENAMENTE, PODREMOS REALMENTE GOZAR DE LA VIDA Y VIVIRLA A PLENITUD, Y REALIZAR NUESTROS MÁS ANHELADOS SUEÑOS FUTUROS!



nbas



Beatificación Juan Pablo II

Aunque todos ya están enterados, les dejo el programa de la ceremonia de Beatificación del Juan Pablo II, programa confirmado por la Oficina de Prensa de la Santa Sede el 18 de febrero pasado.

Sábado 30 de abril
A las 20 horas comienza la vigilia en el Circo Máximo

Domingo 1 de mayo
A las 10 horas, en la plaza de San Pedro tendrá lugar la ceremonia de beatificación. Quedará expuesto el ataúd de Juan Pablo II en la Basílica de San Pedro.

Lunes 2 de mayo
Misa de Acción de Gracias en la plaza de San Pedro.

Miércoles 4 de mayo
Traslado del ataúd a la capilla de San Sebastián.

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COMUNICADO SOBRE LA BEATIFICACIÓN DE JUAN PABLO II


CIUDAD DEL VATICANO, 18 FEB 2011 (VIS).-La Oficina de Prensa de la Santa Sede hizo público este mediodía el siguiente comunicado:

"La beatificación del Venerable Siervo de Dios el Papa Juan Pablo II será un gran acontecimiento eclesial, que se desarrollará en cinco momentos:

1.-La vigilia de preparación tendrá lugar la tarde del sábado, 30 de abril (entre las 20,30 y las 21; preparación 21:00-22,30 vigilia) en el Circo Máximo de Roma, y será organizada por la diócesis de Roma, de la que fue obispo el Venerable Siervo de Dios. Presidirá la vigilia el cardenal Agostino Vallini, Vicario General de Su Santidad para la diócesis de Roma, y el Papa Benedicto XVI se unirá a espiritualmente por medio de una conexión en video.

2.-La celebración de la beatificación, el domingo 1 de mayo en la Plaza de San Pedro, comenzará a las 10,00 y será presidida por el Santo Padre. Para participar no hacen falta entradas, pero los agentes de la Seguridad Pública tutelarán el acceso a la plaza y a las zonas adyacentes.

3.-Todos los fieles podrán venerar los restos del nuevo Beato el mismo domingo 1 de mayo, una vez que termine la ceremonia de beatificación. Los restos quedarán expuestos hasta que se agote el flujo de fieles que deseen venerarlos, ante el altar de la Confesión.

4.-La Misa de acción de gracias está programada para el lunes, 2 de mayo, a las 10,30, en la Plaza San Pedro, y será presidida por el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado.

5.-La sepultura de los restos del nuevo Beato en la Basílica Vaticana, en la Capilla de San Sebastián, tendrá lugar de forma privada".
OP/ VIS 20110218 (280)



29 de abril de 2011

Botoncitos-Saludos







Tu eliges

La vida es una serie de circunstancias, que a veces no se tiene ningún control sobre ellas.

Pero eso no significa que eres una marioneta manejada por los hilos de lo inesperado y del azar.

Siempre tendrás a tu alcance, el poder de la decisión, el aceptar o negar, aprenderás atinando o fallando, de lo malo y de lo bueno.

Pero...

No se vale que te arrastres, cuando ya andas de pie, o que pierdas tu dignidad por un precio irrisorio, porque te odiarás toda la vida.

Cualquier meta que uno se imponga tiene un precio, y cuanto más alta sea ésta, mas será lo valioso que hay que pagar.

Sólo ten presente, que siempre tendrás que luchar para que lo más sagrado de ti, no lo coticen...

¡Tus Sentimientos!

nbas


Luchar

Están los que usan siempre la misma ropa, los que llevan amuletos, los que hacen promesas, Los que imploran mirando al cielo, los que creen en supersticiones...

Pero también están los que siguen corriendo cuando les tiemblan las piernas, los que siguen jugando cuando se les acaba el aire, los que siguen luchando cuando todo parece perdido.

Como si cada vez fuera la última vez, convencidos de que la vida misma es un desafío, sufren pero no se quejan, porque saben que el dolor pasa, el sudor se seca, el cansancio termina.

Pero hay algo que nunca desaparecerá:

"La satisfacción de haberlo logrado"

En sus cuerpos hay la misma cantidad de músculos, y en nuestras venas corre la misma sangre, lo que nos hace diferentes es nuestro Espíritu, nuestra determinación por llegar a la cima.

Una cima a la que no se llega superando a los demás, sino superándose a Uno Mismo.

nbas


28 de abril de 2011

¿Qué precio pagarías por la Biblia?

Un misionero que trabajaba con Evangelismo Subterráneo contó una historia acerca de un creyente en Rusia antes de la caída del comunismo.

Al saber que un amigo había conseguido una Biblia, le pidió que se la prestara. Sin embargo, su amigo leía el precioso Libro cada noche hasta las 10 p.m.

Así que cada noche durante ocho meses, desde las 10 p.m. hasta las 2 a.m., ese creyente dedicado copió laboriosamente la Biblia de su amigo.

Finalmente, cuando algunos compañeros cristianos lo visitaron trayéndole Biblias, el intercambió su obra de amor manuscrita por varios ejemplares.

Imagina que no tienes acceso a una copia de la Biblia. ¿Qué precio pagarías por obtener una? Llevemos esta pregunta a un nivel más profundo.

Cuando las enseñanzas de Jesús comenzaron a “ofender” a aquellos que lo estaban siguiendo, muchos eligieron irse (Juan 6:60-66).

Así que les preguntó a Sus discípulos:

-“¿Acaso queréis vosotros iros también?” (v.67). Pedro respondió, “Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes Palabras de Vida Eterna” (v.68). Pedro sabía que Jesús era el Verbo Vivo -Dios revelado en la carne. El estaba dispuesto a abandonarlo todo en esta vida por seguir a Aquel quien es el Camino, la Verdad, y la Vida.

¿Tenemos el compromiso de Pedro?, ¿Tenemos la devoción de aquel creyente ruso?, ¿Qué precio pagaríamos por el Libro?, ¿Por nuestro Señor?


La abuelita

Un pequeño muchachito estaba contándole a su abuelita cuan mal iba “todo”: la escuela, problemas familiares, severos problemas de salud, etc.

Mientras tanto la abuela estaba horneando un pastel. Entonces ella le preguntó a su nietecito si deseaba un bocado de algo, a lo que por supuesto él aceptó de inmediato.

-Sírvete un poco de harina – le dijo la abuela .
-¡Uacala abuelita! -contestó el niño.

-¿Entonces que te parece servirte un par de huevos crudos?

-“¡Ni loco! ¡Que feo!”

-“¿Entonces tal vez te gustaría probar un poco de aceite de cocina o de polvo de hornear?”

-“Abuelita, que te pasa. Todo eso es ¡Uacala!”

A lo que la abuelita respondió:

-“En verdad, todas estas cosas se ven muy mal por sí solas. Pero cuando todas ellas son mezcladas de manera correcta, de ellas nace un pastel delicioso.

Dios trabaja de la misma manera. Muchas veces nos preguntamos por qué Él permite que pasemos por momentos y circunstancias tan malos. Pero Dios sabe que ordenando todas estas cosas a Su manera perfecta, ¡éstas siempre obran para nuestro bien!

Solamente tenemos que confiar en Él y, en su momento, las cosas malas que nos pasan se convertirán en algo maravilloso!


27 de abril de 2011

Eres como las ardillitas?

Hace unos cuantos años puse un comedero para ardillas sobre un abeto a unos cuantos metros de nuestro hogar. Se trata de un artefacto sencillo -dos tablas y un clavo al cual se le atraviesa una mazorca de maíz. Cada mañana una ardilla viene para disfrutar la comida de ese día. Es una cosita linda, negra con una barriguita redonda y gris.

Me siento en nuestro porche trasero por las mañanas y la observo mientras come. La ardilla arranca cada grano de la mazorca , lo sostiene entre sus patas, le da vuelta y se come el corazón. Al final del día no quedan granos, sino sólo un montoncito ordenado de sobras debajo del árbol.

A pesar de que la cuido, la criatura me teme. Cuando me aproximo, ella huye, refugiándose en su árbol y chillándome cuando me acerco demasiado. No sabe que soy yo quien le da la comida.

Algunas personas son así con Dios. Huyen de Él con temor. No saben que Él las ama y que les provee ricamente de todo para que lo disfruten (Sal. 65:11).

Henry Scougal, un ministro escocés del siglo XVII, escribió: «Nada es más poderoso para enganchar nuestro afecto que encontrar que somos amados por Aquel que es totalmente amoroso . . . Cómo debe esto asombrarnos y deleitarnos; cómo debe esto vencer nuestro temor y derretir nuestros corazones».

El amor de Dios es el amor perfecto que «echa fuera el temor» (1 Juan 4:18)


El regalo

Recientemente leí una tierna historia acerca de una niña del África que me conmovió por completo. La pequeña sorprendió a su maestra con un precioso regalo.

Cuando la maestra abrió el presente, encontró una hermosa ostra marina. Rápidamente preguntó a la niña dónde había encontrado aquella extraña y preciosa ostra.

La pequeña le dijo que aquellas ostras sólo se encontraban en una determinada playa. La maestra se conmovió al escuchar estas últimas palabras porque sabía que la niña había caminado muchos kilómetros para recoger dicha ostra.

La maestra no pudo contener las lagrimas que vertían por sus ojos y con voz quebrantada le dijo: “Cariño, no debiste haber ido tan lejos…” La niña, mirándole a los ojos y con una sonrisa en sus labios, contestó: “La larga caminata es parte del regalo.” “La larga caminata es parte del regalo…”

Esta historia me recuerda al regalo más grande y sacrificado de toda la historia humana. El regalo de la vida eterna.

La Biblia dice que ” la dádiva o el regalo de Dios es la vida eterna.” Pero para que este regalo pudiera efectuarse, Jesús tenía que recorrer una largo camino de rechazo y sufrimiento que desembocó en la cruz, cuando los pecados de la humanidad fueron colocados sobre él.

Jesús entregó su vida, derramó su sangre, murió por nuestros pecados. “Esta larga caminata de sufrimientos y muerte formaba parte del regalo de la vida eterna.

A propósito… ¿ya recibiste el regalo de la vida eterna? La forma de hacerlo es muy sencilla, eleva una oración a Dios pidiendo la limpieza de tus pecados e invita a Jesús a vivir en tu corazón.


26 de abril de 2011

Las palabras tienen poder

Cuenta la historia que en cierta ocasión, un sabio maestro se dirigía a un atento auditorio dando valiosas lecciones sobre el poder sagrado de la palabra y el influjo que ella ejerce en nuestra vida y la de los demás. De repente fue interrumpido por un hombre que le dijo airado:

-¡ No engañe a la gente! ...El poder está en las ideas, no en la palabra. Todos sabemos que las palabras se las lleva el viento. Lo que usted dice no tiene ningún valor!

El maestro lo escucha con mucha atención y tan pronto termina, le grita con fuerza:

-¡Cállate, estúpido; siéntate, idiota!

Ante el asombro de la gente, el aludido se llena de furia, suelta varias imprecaciones y, cuando estaba fuera de si, el maestro alza la voz y le dijo:

-Perdone caballero, lo he ofendido y le pido perdón. Acepte, por favor, mis sinceras excusas y sepa que respeto su opinión, aunque estemos en desacuerdo

El Señor se calma y le dijo al maestro:

-Lo entiendo... y también yo le presento mis excusas por mi conducta. No hay ningún problema, y acepto que la diferencia de opiniones no debe servir para pelear sino para mirar otras opciones.

El maestro le sonrió y le dijo:

-"Perdone Usted que haya sido de esta manera, pero así hemos visto del modo más claro, el gran poder de las palabras. Con unas pocas palabras lo exalté y con otras le he calmado"

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Reflexión...

LAS PALABRAS NO SE LAS LLEVA EL VIENTO

Las palabras dejan huella, tienen poder e influyen positiva o negativamente.

Las palabras curan o hieren, animan o desmotivan, reconcilian o enfrentan, iluminan o ensombrecen, dan vida o dan muerte.

Con pocas palabras podemos alegrar a alguien y con pocas palabras podemos llevarlo al desaliento y desespero.

¡Ah, cuanta falta nos hacer tomar conciencia del tremendo poder las palabras!

Ellas moldean nuestra vida y la de los demás. Por eso mismo, los griegos decían que la palabra era divina y los filósofos elogiaban el silencio.

Piensa en esto y cuida tus pensamientos porque ellos se convierten en palabras y cuida tus palabras porque ellas marcan tu destino.

Hay que comunicarse y cuando el silencio es el mejor regalo para ti y los que amas.

Eres sabio si sabes cuando hablar y cuando callar.

Piensa muy bien antes de hablar, cálmate cuanto estés airado y resentido y habla solo cuando estas en paz y que el viento nunca se las lleve.

Las palabras encierran una energía creadora transformante.



Quiero ser

Esta canción de Amaia Montero es muy linda podemos hablar con Jesús por medio de ella. Escúchala, y después lee despacio la letra. Dirígete a Jesús y dile que quieres ser feliz, ser un alma libre y cantar a la libertad. Sigue caminando con él…porque la vida es una bonita aventura. Buen viaje, amiguitos(as)...(Pueden escucharla en ** )

Quiero ser, una palabra serena y clara.
Quiero ser, un alma libre, de madrugada.
Quiero ser una emigrante, de tu boca delirante,
de deseos que una noche convertiste en mi dolor.

Quiero creer, quiero saber,
que dormiré a la verita tuya.
Quiero esconderme del miedo
y mirar de una vez
los ojos que tiene la luna.
Quiero cantar a la libertad.

Y caminar cerca del mar,
amarradita siempre a tu cintura,
que esta locura de amarte no puede acabar
por mucho que te entren las dudas
de si eres tú el que me hace tan feliz.

Quiero ser, la que te jure amor eterno.
Quiero ser, una parada en la estación que lleva tu nombre.
Quiero ser el verbo puedo, quiero andarme sin rodeos,
confesarte que una tarde empecé a morir por ti

Quiero creer, quiero saber,
que dormiré a la verita tuya.
Quiero esconderme del miedo
y mirar de una vez
los ojos que tiene la luna.
Quiero cantar a la libertad.

Y caminar cerca del mar,
amarradita siempre a tu cintura,
que esta locura de amarte no puede acabar
por mucho que te entren las dudas
de si eres tú el que me hace tan feliz.




25 de abril de 2011

De todos modos creo

Yo no lo merecía, pero Él de todos modos lo hizo. Yo no se lo pedí, pero Él de todos modos ya lo había hecho: Jesús murió por mí. Sí, Él tomó mi lugar. El pagó mi rescate con Su vida. ¿Cómo alguien puede amar tanto hasta dar su propia vida en mi favor? Yo no soy mejor que nadie, y sin embargo, Él lo hizo. Así que, aquí estoy, sin merecerlo, sin pedirlo y sin ser mejor que nadie… Jesús, de todos modos, lo hizo.

No es algo virtual, no es algo religioso o místico. Simplemente, cuando creí lo que Jesús hizo por mí, nací de nuevo. No hablo de entrar al vientre de mi madre y volver a salir, lo cual es imposible. Hablo de nacer del Espíritu. Creo que tengo nueva vida. Ya no vivo yo, ahora Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo, lo vivo por la fe en lo que Jesucristo hizo por mí.

No se trata del azar, o de un augurio acerca de mi destino. No me fue revelado por un gurú o una carta natal. Sé que Dios me ha elegido desde antes de nacer para ser Su hija, y que tiene un plan para mí. Creo que mi vida tiene un propósito en Dios. Así lo dice la Biblia, y en ella creo absolutamente. Estoy completamente segura de que el mensaje de Dios que anunciaron los profetas es la verdad. Ese mensaje me dice cómo vivir. Ninguna enseñanza de la Biblia se puede explicar como uno quisiera. Ningún profeta habló por su propia cuenta. Al contrario, todos ellos hablaron de parte de Dios y fueron guiados por el Espíritu Santo.

Entonces, cuando vienen las tormentas de la vida, el desánimo, las dificultades, las situaciones agobiantes, las enfermedades, las pérdidas, los fracasos, las injusticias, yo, de todos modos, creo. Aunque no entienda lo que ocurre. De todos modos, creo. Mi cuerpo se va gastando, pero mi espíritu va cobrando más fuerza. Las dificultades que tengo son pequeñas, y no van a durar siempre. Pero, gracias a ellas, Dios me llenará de la gloria que dura para siempre: una gloria grande y maravillosa.

¡Sí, de todos modos, creo en Jesús!.

nbas





Cara a Cara

Solamente una palabra
solamente una oración
cuando llegue a tu presencia o Señor
no me importa en que lugar
de la mesa me hagas sentar
o el color de mi corona
si la llego a ganar
solamente una palabra
si es que aun me quedan dos
y si llegue articularla
tu presencia, no te quiero hacer preguntas
solo una petición
y si puedo hacerlo a solas mucho mejor
solo déjame mirarte cara a cara
y perderme como un niño en tu mirada
y que pases mucho tiempo
y que nadie diga nada
porque estoy viendo al maestro cara a cara
que se ahogue mi recuerdo en tu mirada
quiero amarte en el silencio y sin palabras
y que pase mucho tiempo y que nadie diga nada
solo déjame mirarte cara a cara
solamente una palabra
solamente una oración
cuando llegue a tu presencia o señor
no me importa en que lugar
de la mesa me hagas sentar
o el color de mi corona si la llego a ganar
solo déjame mirarte cara a cara
aunque caiga derretido en tu mirada
derrotado y desde el suelo
tembloroso y sin aliento
aunque seguiré mirando a mi maestro
cuando caiga ante tus plantas de rodillas
déjame llorar pegado a tus heridas
y que pase mucho tiempo y que nadie me lo impida
que he esperado este momento toda mi vida
(canción puedes escucharla en **)



24 de abril de 2011

¡¡Feliz Pascua!!



Hoy junto a la iglesia en todo el mundo nuestro corazón canta: ¡Aleluya! ¡Jesucristo ha resucitado! ¡Y nosotros con Él! Ha traído la Alegría, la Paz y el Amor a nuestros corazones… ¡Gracias Señor! Y este ¡Aleluya! es como te manifestamos nuestro gozo por la Luz, el Sentido y el Valor de nuestras vidas que los renuevas con Tu Amor.

Entonamos con mucha alegría ¡Aleluya! De nuestro corazón sólo Tú puedes arrancar esos cantos de júbilo…Bailamos… Aplaudimos… Sonreímos…Corremos a abrazar. De nuestros corazones se desborda el Amor…Tu Amor…Es el día de los días, el día que hizo el Señor, la tumba está vacía, la muerte ha sido vencida y se nos han abierto de par en par la puertas del Cielo con la entrada de Jesucristo en su Gloria, en la cual nos introduce a nosotros con una esperanza tan cierta que es como si ya estuviéramos en ella…

Celebramos cada año la Pascua de Nuestro Señor, recordamos y revivimos sus gestos y sus palabras, y de ese modo confesamos nuestra fe en la Resurrección de Jesucristo y creemos que aún hoy ésta tiene un gran valor y significado para nuestras vidas y para toda la historia de la humanidad. Si la Pascua de Jesucristo tiene sentido hoy para nosotros los cristianos, somos contemporáneos a la Pascua y la Pascua es contemporánea a nosotros. De hecho, aún hoy en día, ésta es sinónimo de salvación si cada cristiano se adhiere a la Pascua con toda su existencia. Confesar cada año en la liturgia de la Pascua del Señor que Jesucristo ha resucitado entre los muertos significa gritar a cada ser viviente y a toda la creación que “¡El Amor es más fuerte que la muerte!”

Creemos en la resurrección, y eso nos hace cristianos. Y la resurrección no nos sirve para procurarnos dinero, trabajo o salud, ni para prolongar el número de nuestros días…Sino que nos sirve para situarnos en la luz, y darle sentido a nuestra vida, valor a nuestra condición humana y eso no es Nada. La vida nueva no es sólo para pasado mañana...Nuestra vida terrestre lleva la señal de esa vida nueva, abierta para Jesús. En el corazón de nuestras heridas, pruebas, errores, existe un germen de vida, una buena semilla ya en acción… más allá de esta vida.

Y si hacemos memoria, aún sus primeros discípulos se tomaron un tiempo para reconocerlo después de la Resurrección…Y es que se hace tan próximo a nosotros que no le reconocemos de inmediato. Le reconoceremos en aquella misión de testigos que Jesucristo mismo nos confiará, en la Eucaristía, en la Paz que nos dará… ¡Es extraordinario! ¿No es su Resurrección, desde hace más de dos mil años, la fuente de vida, de renovación, de reconciliación, de amor verdadero, de compromiso y de servicio en las vidas de tantos testigos?

Hoy nuestros corazones perciben la Resurrección de Jesucristo con indicios de su presencia en nuestro mundo. Como dicen, muchos destellos que hablan de una luz mayor. Mil sonidos leves que auguran una sinfonía espléndida. Colores que apuntan a un gran cuadro hermoso. El resucitado en nuestro mundo está vivo, en la acción del Espíritu…Y lo genial de todo esto…se nos ha regalado de creer y vivir todo esto…Jesús vive… “¡Jesucristo ha resucitado y nosotros somos sus testigos!... ¡Aleluya! Nos toca vivir, construir, anunciar y proclamar… porque hemos tenido la gracia de escuchar ya un mensaje que aún tiene que llegar muy lejos…

Junto a María Santísima, guía y compañera infatigable de camino, presente este año en el Jubileo de las apariciones de Lourdes, de manera dulcemente providencial...tenemos otro regalo, hemos pasado a la Gruta de Lourdes…y cada vez que lo hagamos nunca saldremos como entramos…saldremos de manera opuesta a la que entramos, en el corazón, en el cuerpo, en el espíritu...como aquella vez en nuestro bautismo… ¿Qué ha ocurrido? En el trayecto, hemos percibido la fuente, Jesucristo Resucitado, fuente del agua viva…a quien estamos llamados a anunciar por todas partes, es la noticia que ningún medio de comunicación social tendría que dejar de señalar: ¡JESUCRISTO HA RESUCITADO!
¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!

d/a




Jesús Resucitó, ¡Aleluya!


Con esta Buena Noticia que nos ofrece Lucas en el libro de los Hechos, hemos amanecido esta mañana los discípulos de Jesús. Ésta era la noticia que pregonaban los primeros evangelizadores. Primero, a los ciudadanos del pueblo de Israel; más tarde, a los ciudadanos del mundo.

Sobre la acogida que dieron a esta noticia central del hecho y del mensaje cristiano muchos hombres y mujeres, se construyeron las primeras comunidades cristianas. La comunidad de los discípulos nace de la fe pascual en Jesús, que murió por nuestros pecados, y resucitó para nuestra salvación.

Esta misma fe pascual es la que tiene que mantener vivas nuestras comunidades.

No olvidemos, que aquel que amó hasta dar la vida, que es Jesús, es el que ahora contemplamos y celebramos resucitado.

Dios no permitió que quedara bajo el dominio de la muerte. Este amor es el que está en la base del anuncio pascual.

¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!!

nbas



Vió y Creyó



Los relatos que narran la resurrección de Jesús, se mueven sobre todo entre dos hechos: el sepulcro vacío, y las manifestaciones personales de Jesús ya resucitado a diversas personas o grupos.

El relato que nos ofrece hoy el evangelista Juan está centrado en el primero de los casos: el sepulcro vacío. La primera en toparse con la realidad del "sepulcro vacío" es María Magdalena; "el primer día de la semana", y 'muy temprano".

Estos dos datos pertenecen a la tradición más antigua. La ausencia del cuerpo de Jesús en el sepulcro la comprueba a continuación Juan y Pedro. Aquí no se menciona ninguna manifestación personal de Jesús resucitado.

Con la introducción del "discípulo que más amaba Jesús" en el relato, nos sitúa el evangelista ante la fe pascual. Dada la notable presencia de los símbolos en este evangelio, se podría entender, que en esa especie de competencia por llegar primero al sepulcro entre Pedro y Juan, el amor es el que se impone.

Aquel "que amaba Jesús", que en Juan aparece como el "discípulo modelo", (el más amigo de Jesús) es el primero en llegar: el primero en leer el signo del "sepulcro vacío"; y el primero en creer. Hasta entonces, "todavía no habían entendido que, según las Escrituras, él debía resucitar de entre los muertos" (Jn 20,9).

"El misterio de Pascua es a la vez nuevo y antiguo, eterno y pasajero, corruptible e incorruptible, mortal e inmortal... Mortal por su sepultura en la tierra, pero inmortal por su resurrección de entre los muertos"

¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!!




23 de abril de 2011

Jesús nos dice:Sígueme



A lo largo de toda la historia, incluyendo nuestra propia época como parte de esa historia, es fácil imaginarse un rey, un jefe de ejército, un capitán, un general... subido a su caballo, o sentado en su despacho animando a sus soldados... “¡ADELANTE!”, “¡AVANZAD!”,entonces... los soldados avanzan y se adentran en la batalla... mientras tanto aquel rey está en la retaguardia, animando a sus soldados a continuar, a avanzar, sí... pero en la retaguardia.

Entonces he pensado en Jesús...“Ven y sígueme...”, me ha impresionado. Jesús no nos dice que avancemos, que vayamos por delante, Jesús nos dice... “Ven y SÍGUEME”. Jesús se ha lanzado primero a la batalla,. Al contrario que los reyes descritos anteriormente, Jesús, nuestro Rey... es un Rey que va por delante, es un Rey que nos va abriendo el camino y nos va dejando sus huellas para que le sigamos.

Jesús desde la cruz... nos anima a que le sigamos.

Me ayuda mucho cerrar los ojos e imaginarme la siguiente escena:

Observo un campo enorme... y a lo lejos, casi en el horizonte un ejército enemigo. Entonces... junto a mí un puñado de gente, amigos, compañeros, hermanos, familiares... todos viendo como se avecina éste ejército. Muchos estamos atemorizados, y entre toda la confusión aparece un hombre que, por Amor, decide hacer frente a este ejército.

Y es entonces, después de haber combatido, después de haber sufrido, después de haber sido maltratado, escupido, flagelado, coronado de espinas, después de haber cargado con su cruz y haber dado la vida... cuando nos dice al resto... “Seguidme!”.

No temáis porque... yo ya he abierto paso... no temáis... confiad y seguidme... A caso no veis que yo ya lo he vivido?

- “Me amas?”, confía en mí, sígueme.

“Cristo, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojo de su rango, y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz ...”

Cualquier cosa por la que estemos pasando, cualquier situación dolorosa... no pensemos que es muy fácil para Dios, o que Él no lo entendería ya que parece lejano... Nada más lejos de la realidad.

Al decirnos Jesús: “Sígueme”,comprendemos que Él ya ha sufrido y vivido esas situaciones, entendemos que...en nuestra soledad, en nuestro sufrimiento hay alguien que comparte nuestro dolor y que ha llorado como nosotros. Pues, sígueme significa que sigamos sus pasos, que vayamos detrás de Él.

Los reyes de la Edad Media no podían identificarse con sus soldados, puesto que no se adentraban en las batallas, no sabían lo que era realmente luchar y por tanto... era imposible que pudieran ofrecer consuelo a sus soldados, ya que por mucho que trataran de identificarse con éstos... no lo iban a conseguir.

Pienso que todos y cada uno de nosotros ha vivido esto alguna vez. El compartir nuestro dolor con alguien y experimentar cómo a pesar de los esfuerzos del otro por comprendernos... hasta que no vivan nuestra situación no podrán entendernos 100% y compartir nuestra agonía.

Por eso doy gracias a Jesús por todo lo que ha hecho por mí... por abrirme el camino cargando con la cruz.

Finalmente, y lo mejor de todo es que cuando Jesús nos dice “sígueme” no sólo se refiere a que le sigamos hasta la cruz... sino también a la vida eterna!

Por lo tanto podemos estar seguros de que no sólo podemos compartir nuestros sufrimientos con Él, sino también nuestras alegrías e ilusiones! También hay que seguirle en eso! Que a veces pasa que se nos olvida la alegría de ser cristianos!

Recordemos que lo que nos redimió no fue la cruz... si no el AMOR!

nbas




22 de abril de 2011

¿Cómo limpio sus heridas?

¿Cómo limpio sus heridas?. Aquella primera herida de Corazón que estando en el Huerto de los Olivos, sabiéndose traicionado, y consciente del tipo de muerte que le esperaba decía: "Padre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya".

¿Cómo quito de su Piel Sagrada el beso traidor? ¿el golpe burlón, los crueles latigazos? ¿la corona que hirió su Cabeza Sagrada? ¿los golpes de tantas caídas? ¿los clavos que traspasaron sus Manos y Pies Sagrados? ¿la herida abierta por la lanza?

¿Cómo saco de su Sagrado Corazón la herida de encontrar en el camino a su Madre Bendita, y queriendo quedarse con Ella, seguir el camino en el cumplimiento de la Divina Voluntad del Padre? ¿Cómo honro su Cuerpo en la Cruz, tan deshonrado por los hombres, que para saciar su sed remojaron sus labios con vinagre? ¿Cómo quito las burlas y humillaciones de los que al pie de su Cruz, sólo sabían proferirle insultos y entre ellos hasta se rifaban su ropa, sin comprender lo que en ésos momentos el mundo estaba consiguiendo?

Sí, limpiaré sus heridas, lo haré: Limpiaré sus heridas en el Huerto de los Olivos, siendo leal. Las limpiaré amándolo por los que no le aman, rindiéndole honores y adoración por los que no lo hacen, siguiendo y cumpliendo su Santa Voluntad aunque ésta se vuelva difícil.

Quitaré el beso traidor, los golpes burlones y los crueles latigazos, siendo fiel a su Amor, respondiendo fielmente a su llamada, evitando herir a los demás.

Sacaré la Corona de espinas que hiere su Cabeza Sagrada, alejando los malos pensamientos, los rencores, las envidias, el odio, el orgullo…

Amaré a su Madre Bendita como Él quiere que la ame, así aliviaré el dolor de su encuentro, su dolor al pie de la Cruz, y de la misma forma que San Juan, la acogeré también en mi corazón como a mi Madre, y la saludaré con muchas Ave Marías.

Honraré su Cuerpo en la Cruz, haciendo de mi cuerpo un verdadero Templo de Dios: cuidando que mi lengua no sea un medio de críticas, difamaciones y mentiras, guardando silencio para no herir. No humillaré y no insultaré, así borraré las humillaciones, burlas e insultos al siempre construir con las palabras.

Con mis ojos, miraré las maravillas que Dios creó para mí, mirando la pureza, la inocencia de los niños, mirando la grandeza del mar, los colores hermosos del universo... Evitaré mirar lo que daña mi alma…

Escucharé el canto de los pájaros, la melodía del mar, los sonidos musicales más hermosos, las palabras que edifiquen; Evitaré escuchar las críticas, las mentiras, las palabras destructivas.

Llenaré mi corazón de Amor, recibiéndolo en la Sagrada Eucaristía, uniéndome siempre a Él por medio de la oración. Así sanaré las heridas de su Corazón.

Saciaré su sed de almas, llevando almas a su Corazón Sagrado, las llevaré hablando del Amor, y sobre todo dando testimonio de Amor con mi vida.

Y cuando caiga, sabré levantarme, consciente de mi pecado y de la Infinita Misericordia de mi Señor que allá arriba en la Cruz decía: “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen” y “ Hoy mismo estarás conmigo en el Paraíso".

Perdóname, Señor, por las veces en las que no he sido amor y he contribuido en ser para Ti: latigazo, corona de espinas, beso traidor, palabra hiriente…
Sí, sí, Señor, yo sanaré tus heridas…

nbas



El Pretorio



Saliendo del pretorio marcha una procesión
con rumbo al calvario sufriendo va un varón
la cruz sobre su espalda llegándole esta
no puede caminar

No puede dar un paso y cae sobre el camino
recibe un latigazo sobre su cuerpo herido
no puede avanzar se escucha solo un grito
levántate maldito .......no..... no puede ser maldito
aquel que en su dolor exclama con un grito
perdónales Señor, perdónales sus faltas
no mires su actuación de ellos ten compasión

Sed, sed tengo de un amigo, sed tengo de un amor
sed tengo que un humano tenga compresión
que acepte esta sangre que derramando estoy
por su salvación

d/a










21 de abril de 2011

Sábado Santo



El Sábado Santo es el día de la sepultura de Jesús y de su descenso al lugar de los muertos, es decir, de su extremo abajamiento para liberar a los que moraban en el reino de la muerte.

Este es el día de espera litúrgica por excelencia, de espera silenciosa junto al sepulcro: el altar está desnudo, las luces apagadas; pero se respira un ambiente de fervorosa espera, llena de paz y cargada de esperanza.
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Cristo Jesús: muerto y sepultado por los hombres. En este día de espera, me queda la Madre de la fe y de la esperanza: a pesar de haber visto a un Dios que ha muerto, al primer y principal apóstol que ha negado al Maestro, al último apóstol que lo ha vendido, María espera, y yo con ella.




Prodigio de amor

Antes de la Pascua, cuando Jesús sabía que había llegado el momento de ir hacia el encuentro con el Padre, miraba nuevamente a los suyos; a los que tanto había amado. A aquellos por los que en tantas ocasiones y en tanto se había desvivido y… de nuevo los ama hasta el extremo.

1. El Jueves Santo contiene el prodigio del amor del servicio. ¿Cómo puede el Señor arrodillarse y, en ese gesto, indicarnos que ser otros cristos hay que saber doblegar nuestros intereses y nuestros títulos, nuestras capacidades y nuestra dignidad a los pies de la humanidad?

El amor, en la tarde de Jueves Santo, resulta sorprendente y escandaloso, interpelante y abrasivo a los ojos: es la generosidad que no mira a quien la ofrece sino a las manos que están dispuestas a realizar lo mismo que el Maestro enseña.

El Señor se va pero, antes de marcharse, nos deja un lugar inequívoco en el cual nos deberán de reconocer y hallar creyentes y no creyentes, practicantes y no practicantes: el amor.

2. El Jueves Santo posee el prodigio del amor eucarístico. Que el Señor se quede en la tierra, en medio de nosotros, de igual forma a la que está en el cielo, sólo es descifrable desde la fe. Pero es que, Jueves Santo, nos regala eso: “Haced esto en conmemoración mía”. Además de pan de eternidad, el Señor, nos invita a hacer un acto de fe: si lo ha dicho el Señor, entonces, el Señor aquí está. Edificando a su Iglesia. Fortaleciendo, con su Cuerpo y con su Sangre, nuestra fe y nuestros trabajos apostólicos. Por su Eucaristía, el Señor, comienza a alimentar a esa Iglesia que rodea el altar (12 apóstoles con virtudes y fallos) y lo sigue haciendo, fiel a su promesa, allá donde nos encontramos los cristianos de los cuatro puntos del mundo.

El Señor se va pero, antes de marcharse, nos concede este sacramento admirable ante el cual se han emocionado los santos o dado su misma vida tantos mártires en la clandestinidad o en tiempos de dificultades. Eucaristía misterio de fe y de amor. De Pasión y de Muerte. De Sacrificio y de Resurrección.

La intimidad de Cristo, lo más sagrado y noble, lo mostramos con respeto, admiración, emoción y a la adoración los sacerdotes. ¡Tú estás aquí, Señor! ¡Te has querido quedar con nosotros! ¡Testamento que, un día y otro también, seguimos cumpliendo tus hermanos sacerdotes!

3. EL Jueves Santo nos muestra el alma sacerdotal del Señor. No sólo nos ofrece un poco de pan y un poco de vino. Es Cristo mismo quien se nos da: sacerdote, víctima y altar. Los primeros cristianos decían “No podemos vivir sin la misa de los domingos”.

Nuestra Iglesia, nuestras familias cristianas...tampoco podrían ser las mismas sin la figura de Cristo Sumo y Eterno Sacerdote y, tampoco, sin los sacerdotes.

Hoy, en este atardecer en el que Jesús tanto confía a sus apóstoles (sus vivencias, sufrimiento, servicio, generosidad, alimento, eucaristía….) pedimos perdón, una vez más, por las veces en que como sacerdotes no logramos estar a la altura. Por aquellos hermanos nuestros que se han alejado del sacerdocio como don de vida, respeto, prudencia, pobreza, pureza u obediencia. Conscientes de que nuestra misión la llevamos en vasijas de barro (como nos recuerda San Pablo) pedimos al Señor que reavivemos nuestra vocación sacerdotal y podamos servirle con transparencia, radicalidad y valentía. Orad por nosotros.

4.- El Señor se va pero, antes de marcharse, junto con el banquete pascual nos concede el don del sacerdocio. El nos acompaña en nuestras fatigas y menosprecios. El, más allá de nuestras capacidades y limitaciones, es quien está a la cabeza de lo que somos y de la causa a la cual servimos.

Jueves Santo es todo un gran prodigio de amor y de ternura, de misterio y de obediencia, de adoración y de fraternidad…..de humildad inclinada a los pies de la humanidad doliente.

nbas






Triduo Pascual

El jueves, el viernes y el sábado santos, o triduo pascual, simbolizan el cambio del mundo viejo al nuevo, son los días de renovación a través de la búsqueda y muerte de Jesús. Estos días son de liturgias especiales y no se ofrecen misas personales de ningún tipo.

En estos días se recuerda la última cena de Jesús, con sus doce discípulos; la traición de Judas, que entregó a Jesucristo para que fuera sentenciado y condenado a muerte; el vía crucis y la crucifixión.

El vía crusis es el camino de la cruz, el recorrido que hace Jesús coronado de espinas, cargando el travesaño donde será clavado, hacia la cima del monte del Calvario. En ese recorrido Jesús recibe los azotes e insultos de la guardia romana, cae exhausto en tres ocasiones y vive además el inmenso dolor de su madre, María, y de María Magdalena.

Las catorce estaciones del vía crusis simbolizan para los cristianos el camino de dolor que lleva a la resurrección del espíritu.

El viernes santo a las tres de la tarde se cumple el episodio más triste de la Semana Santa; la muerte de Cristo.

El sábado de gloria se celebra la vuelta del espíritu de Cristo al reino de Dios.

El domingo de resurrección se alcanza el momento de mayor júbilo en este calendario: Jesucristo vuelve desde la muerte.

Aparece más tarde en distintas ciudades, ante algunos de sus seguidores, a quienes pide que prosigan con la realización y difusión de su mensaje. Así concluye la Semana Santa.





20 de abril de 2011

¿Qué tengo yo, que mi amistad procuras?

¿Qué tengo yo, que mi amistad procuras?

¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,

Que a mi puerta, cubierto de rocío,

Pasas las noches del invierno oscuras?

¡OH, cuánto fueron mis entrañas duras,

Pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío,

Si de mi ingratitud el hielo frío

Secó las llagas de tus plantas puras!

¡Cuántas veces el ángel me decía:

«Alma, asómate ahora a la ventana,

Verás con cuánto amor llamar porfía»!

¡Y cuántas, hermosura soberana,

«Mañana le abriremos», respondía,

Para lo mismo responder mañana!



d/a







¿Qué es el amor?

Cuando decimos que amamos a alguien... estaremos en lo cierto? Cómo saberlo?

He aquí algo para reflexionar:

Ante la presencia de la persona supuestamente amada...

-Simplemente te sudan las manos, tu corazón se acelera y no te sale la voz?
Eso no es amor... es nerviosismo

-Simplemente no puedes quitarle tus ojos ni tus manos de encima?
Eso no es amor... es lujuria

-Simplemente sientes orgullo de que te vean a su lado?
Eso no es amor... es suerte

Quieres a esa persona sólo porque siempre "está allí"?
Eso no es amor... es soledad

-Estás a su lado porque sabes que eso es lo que ella y todos quieren?
Eso no es amor... es lealtad

-Estás a su lado sólo por que te prodiga cariño o toma tu mano?
Eso no es amor... es confianza

-Permaneces con ella porque dice amarte y no quieres herirla?
Eso no es amor... es lástima

-Estás con ella sólo porque al verla, sientes que te da un brinco el corazón?
Eso no es amor... es pasión

-Perdonas sus errores sólo porque ella te importa?
Eso no es amor... es amistad

-Le dices todos los días que ella es la única persona en tu mente?
Eso no es amor... es una mentira

-Sientes estar dispuesto a dar todas tus cosas materiales por ella?
Eso no es amor... es caridad

Entonces... Cuándo estás realmente enamorado?

-Cuando... La tristeza de la persona amada... te hace sufrir. Su pena, aunque ella sea fuerte... te hace llorar.
Sus ojos son capaces de ver tu alma y de tocarla tan profundamente, que... duele. Una ciega e incomprensible conexión te atrae y te mantiene a su lado sin echar de menos a otras que simplemente te atraen.

-Cuando escojas a alguien hazlo no con quien puedas vivir, sino sin quien no podrías vivir. Su ausencia te sume en la melancolía, darías por ella tu corazón y tu vida.

Sí, esto es amor...

¿Por qué amamos? Por qué el amor es lo que más buscamos en la vida? Por qué deseamos tan vehemente estar enamorados?

La respuesta es sencilla...

Cuando el amor es correspondido, no sientes pena, agonía ni tortura, deseas a la persona amada, ella exalta tu pasión; sientes orgullo de tenerla a tu lado; te encanta saberla "allí", no concibes tu vida sin ella; cuando no está a tu lado, el solo pensar en ella... te hace sonreír con ternura; cuando te acaricia o toma tu mano, te transmite tal confianza que te sientes capaz de conquistar el mundo; el saberla a tu lado y de tu lado te hace soñar en el futuro, llena tu vida de ilusiones.

Ese divino cóctel de sentimientos es el AMOR. Te hace vivir una sensación tan sublime... que hace de él un sentimiento ADICTIVO y... sólo cuando lo pierdes... como en cualquier otro tipo de adicción, el vacío que deja... te tortura... te causa una profunda agonía... una honda pena...



nbas

19 de abril de 2011

Una carta al ego

¿Cuánto tiempo necesito para perdonar?

¡¿Un día, un mes, un año?!

¿Acaso puedo esperar para ser feliz, acaso lo soy?

¿Acaso con tanta vanidad, tanto orgullo con tanta envidia que envenena mi alma?

¿Acaso la pereza que lastima mi cuerpo al moverlo?

¿Porque de sólo pensar en trabajar ya estoy cansada(o)...?

¿O me siento feliz con tanta lujuria y estos celos?

¿O deseando sufrimiento y muerte a mis semejantes?

¿O mintiéndome y mintiendo a mis semejantes?

¿A veces causando lástima para que me vean o me den una caricia o parte de su tiempo?

¿O al levantar la mirada con orgullo para no mirar al de "abajo" ... porque lo considero inferior o indeseable?

¿Acaso no soy YO TODO ESO ?

¿Acaso no soy yo quien necesita ser perdonada, por altanera y prepotente?

Por tomar un lugar que mi creador jamás tomo, por desperdiciar mi vida de error tras error...

¿Acaso no tengo ya mi castigo, porque jamás he vivido ....por estar pendiente del pasado?

Y dejar pasar el maravilloso presente... y aprender a vivir el instante...

Porque HOY comprendo que pudiera NO tener otro y HOY he decidido CAMBIAR.

Arrojar de mi corazón los defectos que ENSUCIAN mi alma.... para ir al ENCUENTRO de mis VIRTUDES y DESPERTAR esta dormida CONCIENCIA..

¿ME ESCUCHAS EGO??? ¡¡ESTÁS DESPEDIDO !!

Porque sólo has causado dolor y tristeza... me prometiste seguridad y belleza y sólo lograste aumentar mi vanidad y mi pereza, y con ésta mi orgullo...

Pero ¿sabes? ya descubrí tus juegos... Y no estarás más en mí... No llores ni pidas clemencia, porque no cederé hoy cambiaré... te sacare de mi corazón y quitaré mis errores...

ESCUCHA!!!! nunca más me doblegaré ante ti porque estás EQUIVOCADO...

Abriré mi conciencia y actuaré bajo su voz...
















18 de abril de 2011

La Libertad

La libertad es ser quien soy y no lo que los demás esperan que yo sea. Incluye mi libertad de decidir dónde quiero estar en cada momento. Libertad es pensar lo que pienso y no necesariamente lo que debería sentir, o lo que otros hubieran sentido, o lo que esperan que yo sienta. Libertad es correr los riesgos que yo decida correr, siempre y cuando esté dispuesta a afrontar por mi misma los costos de dicho riesgo. Libertad es salir al mundo a buscar lo que creo que necesito, en lugar de vivir esperando que otro me dé el permiso para conseguirlo... Poco para agregar, que no esté dicho... Tenemos el don y el derecho a la libertad... Libertad de pensar, de sentir, de expresarnos libertad de elegir. De elegir lo que pensaré, lo que sentiré. Si, podemos elegir lo que sentimos también. A veces no podemos elegir lo que nos pasa, pero podemos elegir qué hacemos con eso. La sensación de libertad, como cualquier otra, es intransferible pero te invito a que respires hondo... todo el aire está para tí... mira el cielo... enorme, imponente... todo para ti... eres libre... Aún si estás en la oficina, o haciendo algo que no te gusta, estás ELIGIENDO, estás haciendo uso de tu libertad... Piénsalo... Se siente distinto cuando tomamos conciencia de que todo lo que nos pasa es el fruto de nuestras elecciones... Los problemas que tienes hoy no pueden ser resueltos si piensas de la misma manera que cuando los creaste" "Fallar es Temporal, Rendirse es permanente"


Conoce al Pastor


En una reunión familiar, un célebre actor dramático fue solicitado para hacer una demostración de su talento y de su arte. El actor aceptó y pidió que alguien sugiriera el pasaje que iba a recitar.


Un clérigo, también miembro de la familia, sugirió el salmo del Buen Pastor (salmo 23). El actor aceptó, con una condición: que el sacerdote recitara, después de él, el mismo salmo.


-No soy orador -se disculpó el sacerdote-, pero ya que usted lo desea, lo haré.


El actor recitó el salmo magníficamente. Su voz y su dicción fueron perfectas. Todos estaban pendientes de sus labios. Al terminar su “actuación” estallaron calurosos aplausos.


Entonces lo tocó recitar el salmo al clérigo. Su voz sonaba un tanto áspera y su dicción algo entrecortada. Pero las palabras brotaban como si estuvieran vivas, y el ambiente parecía embargado por un misterio espiritual.


Cuando acabó, siguieron unos momentos de silencio reverente; a algunos les asomaban las lágrimas.


El actor se puso en pie y dijo con voz emocionada:


-Yo he llegado a vuestros ojos y oídos; pero nuestro sacerdote ha llegado hasta vuestros corazones.


La razón es, sencillamente ésta: yo conozco el salmo; ¡pero él conoce al Pastor!




 

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